Hoy en la Iglesia celebramos Pentecostés y Marina desde Argamasilla de Alba así nos lo cuenta. La solemnidad de esta fiesta  nos invita a renovar la dimensión misionera de nuestra identidad cristiana. Los Apóstoles quedaron llenos del Espíritu Santo es decir, comenzaron a hacer comprensible aquella experiencia de Jesús de Nazaret que convocó a cada uno desde su misterio personal y los congregó en fraternidad. Ese mismo Espíritu acompañará permanentemente a la Iglesia y la enriquecerá con una diversidad de dones y ministerios. Jóvenes estamos enviados por Espíritu a darnos a los demás. Ánimo no tengas miedo.