CREO VI: Una experiencia siempre nueva: Eucaristía.

El “CREO”, comienza cuando alguien sueña con una idea, para plasmar la Fe que vivimos y celebramos, en un lienzo en blanco, de un modo “diferente”, y se entrega a los jóvenes, para que lo lleven a la práctica.

Y ocurre que siempre nos sorprenden, de un modo nuevo, fresco, y creativo. Lo inicialmente propuesto, se cocina, se ahorma, se modula por el tamiz de la visión de jóvenes, cristianos comprometidos con sus semejantes y su tiempo. El engranaje se activa, y se rompen los esquemas previsibles. Es ahí, cuando nace el verdadero “CREO”.

 

Algunos, desde fuera, dicen que les cuesta entender el motivo por el que tantos jóvenes dejan sus quehaceres y su tiempo libre, sus estudios y sus horas de televisión, sus noches y sus fines de semana, para embarcarse en una locura colectiva, que une a todos los puntos de nuestra extensa diócesis de Ciudad Real, en un mismo corazón y objetivo: Queremos transmitir el Mensaje de Cristo a todos. Queremos gritarlo, bailarlo, dibujarlo, sentirlo… Queremos que los demás también se emocionen con Cristo, y lo hagan el centro de sus vidas.

Así, algunos pasan a dedicarse a diseñar y ensayar coreografías, a estructurar representaciones, a quebrarse la cabeza para ver cómo se las ingenian para transmitir el mensaje de Amor, a los hombres y mujeres que pasarán con actitud expectante, delante de su escenario. Otros pasan a acicalar su memoria, arrinconar la vergüenza y poner a punto sus muchas o pocas dotes de comunicación, para dirigirse a un grupo de visitantes, e introducirlos en un recorrido apasionante por las páginas que conforman el CREO.

Es entonces cuando ocurre. El mensaje de Cristo resuena a través de altavoces con música, se cuela por los cartones que entretejen un escenario agrietado e imperfecto, por los vestidos -puede que improvisados- y los diálogos -quizá algo inseguros- de los que quieren dar testimonio del Dios vivo, sin importarles el barro del que están hechos sus vasijas.

El encuentro con los demás jóvenes, no hace otra cosa que afianzarles en el “No tengáis miedo”, porque se saben acompañados de otros como ellos, que quieren vivir en plenitud, saboreando el Amor de Cristo en sus vidas. Aunque tengan que sufrir el amargor de la incomprensión y el rechazo de otros por hacerlo.

Este CREO, en su sexta edición, nos presentaba la Eucaristía como centro de la vida cristiana.

Los grupos partían con sus guías desde el punto de acogida y comenzaban la exposición en los Yacimientos Romanos – Capilla de Palacio, ahí nos introducían a la exposición y rápidamente nos dirigían al Torreón del Gran Prior, allí la Máquina del tiempo nos llevaba desde la época actual al momento del origen de la Eucaristía. Comenzando el video con una joven de Alcázar, monjas Clarisas, Cervantes, Caballero de San Juan y finalizando con San Juan.

Una vez adentrados en el tema comenzaba la Exposición.

La primera parte Eucaristía en la Sagrada Escritura. Los jóvenes de Herencia y Campo de Criptana nos acercaron a través de dos representaciones al Antiguo y Nuevo Testamento.

Al finalizar el guía explicaba a través de un Tríptico la relación del Antiguo y Nuevo Testamento con la Eucaristía.

Dentro de esta primera parte y para ayudarnos a reflexionar subíamos al Camarín de la Virgen del Rosario, allí con un audio la Virgen contaba sus recuerdos, cómo Jesús liga su ministerio al de alimentar a la gente con su palabra, con sus milagros y al final con su vida. Una vez hecha la invitación a descubrir cómo cada vez que celebramos la Eucaristía es Jesús mismo el que sale a nuestro encuentro, comenzaba la segunda parte de la exposición.

Profundizando en la Eucaristía, a través de los elementos centrales:

  • “Las especies”, el Pan y el Vino elementos muy sencillos y a la vez profundos, cargados de simbolismo.
  • “Banquete”, en la Eucaristía Jesús nos pide que nos sentemos con Él a la mesas.
  • “Sacrificio, Cristo entrega su vida por nosotros, con un video testimonial nos invitaban a pensar si tenemos razones para morir.

Y por último “Presencia” la escena de Emaús nos acercó a descubrirla. En este espacio también pudimos ver una muestra de una alfombra de sal de las que se realizan para la festividad del Corpus.

Con esto finalizaba esta parte de la exposición y en la Parroquia de Santa Quiteria se daba comienzo a la tercera Parte.

Eucaristía y Arte, a partir de cuatro cuadros, dos de Arte clásico y dos de moderno, a través de su creatividad y belleza seguimos ahondando en la Eucaristía.

De ahí se pasaba a una pequeña exposición con objetos relacionados, relevantes y cargados de significado para nuestra Diócesis. Y desde la Sacristía, lugar de la exposición, nos dirigíamos a una pequeña iglesia construida, dentro del templo en el que nos encontrábamos, con cajas y fotos de los diferentes grupos que íbamos pasando. Dentro se proyectaba un audiovisual que era una Carta de Jesús a cada uno de nosotros y una invitación a participar en la Eucaristía.

Y no podíamos finalizar de mejor forma que con una pequeña oración en la capilla de Santísimo, ante el “motivo” de todo lo visto y explicado…

Creo VI